«¿Para cuándo la tendríamos?» es la segunda pregunta que nos hacen, justo después de «¿cuánto cuesta?». Y casi siempre viene acompañada de un «es que la necesitamos para ayer».
Te entendemos. Pero una web que se hace para ayer suele parecer hecha para ayer. En este artículo te contamos cuánto se tarda de verdad en hacer una web profesional, qué pasa durante ese tiempo y, sobre todo, qué hace que un proyecto de un mes termine durando tres.
La respuesta corta
En Flamingo Agency, una web profesional para una pyme tarda aproximadamente un mes, según el alcance. Eso incluye webs de servicios, tiendas online y proyectos de branding. Una web muy sencilla puede estar antes, y una con desarrollo a medida o muchas integraciones puede necesitar más. Lo que casi nunca falla: cuando un proyecto se alarga, rara vez es por el diseño.
Qué pasa durante ese mes
Una web no se hace de golpe. Pasa por varias fases, y cada una tiene su razón de ser. Esta es una forma orientativa de verlo:
Entender el negocio
Empieza con una llamada corta para definir el alcance: qué necesitas, para quién es y qué tiene que conseguir la web. Es la parte que más se tiende a saltar y la que más problemas ahorra después. Investigar antes de diseñar no es perder tiempo: lo audaz funciona cuando está bien pensado.
Estructura
Antes de elegir un solo color, se decide qué va primero, qué se puede sacar y por dónde tiene que pasar el usuario para llegar a contactarte o comprar. Si esta parte está bien, el diseño fluye. Si está mal, ningún diseño la salva.
Diseño
Aquí la web empieza a tener cara. Es la fase en la que más se nota la diferencia entre rellenar una plantilla y diseñar de verdad: la jerarquía, las animaciones, los detalles que la mayoría no se toma el trabajo de hacer.
Desarrollo
Se construye lo diseñado. Cada pantalla se piensa antes de programarla y se prueba después de programarla. Si es una tienda online, aquí entran el catálogo, los medios de pago y los envíos.
Pruebas y lanzamiento
Se revisa todo en el móvil, en distintos navegadores y con conexión lenta. Se mide la velocidad, porque un sitio precioso que tarda cuatro segundos en cargar no lo ve nadie. Y si hay tienda, se prueba el proceso de compra completo antes de que lo haga tu primer cliente.
Lo que de verdad retrasa una web
Te lo decimos sin rodeos: la mayoría de los retrasos no vienen del estudio. Vienen de estos cinco sospechosos habituales.
- Los textos «que ya casi están». Es el clásico. El diseño está listo, pero los textos siguen en un documento a medio escribir desde hace tres semanas. Una web sin contenido es un escaparate vacío, y no se puede lanzar.
- Las fotos. Las del móvil de hace cuatro años no sirven, y la sesión de fotos que ibas a organizar todavía no tiene fecha.
- Las decisiones por comité. Cuando cinco personas opinan sobre el diseño, el proyecto avanza a la velocidad de la más lenta. Y a veces, retrocede.
- El «ya que estamos». «Ya que estamos, ¿le añadimos un blog?». «Ya que estamos, ¿y una zona de clientes?». Cada «ya que estamos» es una semana más.
- Las respuestas que tardan. Si una revisión que debería tomar dos días tarda diez, el calendario se desplaza entero.
Cómo conseguir que tu web esté a tiempo
- Prepara el contenido antes de empezar, o contrata a alguien para que lo haga. Textos y fotos son el cuello de botella número uno.
- Nombra a una sola persona que tome las decisiones. Puede consultar a quien quiera, pero la última palabra la tiene una.
- Define el alcance y respétalo. Las ideas nuevas son bienvenidas, pero en una segunda fase. Primero, lanzar.
- Bloquea tiempo para revisar. Si sabes que en dos semanas te va a tocar dar feedback, apúntalo en el calendario como una reunión más.
¿Y si la necesito ya?
Se puede acelerar, pero no gratis. Lo que se recorta casi siempre es la investigación y las pruebas, justo las dos fases que no se ven y que más se notan después. Si la urgencia es real, lo mejor es lanzar una versión reducida bien hecha y crecer desde ahí, en vez de lanzar una completa a medio hacer.
Una web que se lanza bien una vez vale más que una que se relanza tres.
En resumen
Un mes parece mucho cuando tienes prisa, y poco cuando ves todo lo que pasa en ese tiempo. El diseño y el desarrollo tienen su ritmo; el resto depende de lo preparado que llegues.
Si quieres saber cuánto tardaría tu proyecto, cuéntanos qué necesitas. Y si quieres ver cómo se ve el resultado de ese mes, pásate por nuestro portfolio o por la página de diseño web.
